Archivo de la etiqueta: francia

Retazos parafraseados: La elegancia del erizo

La elegancia del erizo:

“Quizá estar vivo sea ésto: perseguir instantes que mueren”

Paloma. Diario del mundo nº7.

Anuncios

Interrail: Paris y Disneyland

Paris.

Paris.

Rue de Grènelle (Paris)- La elegancia del erizo.

Disneyland Resort Paris.

Disneyland Resort Paris.

Rue de Grènelle (Paris)- La elegancia del erizo.

Nuestra última parada fue París, capital de Francia y ¿el amor? y, cómo no, Disneyland Resort París. De nuevo, volvimos a alojarnos en un albergue. A diferencia del anterior la habitación tenía un pequeño plato de cucha y las zonas comunes incluían, además, una sala con un espléndido televisor, una sala recreativa y una lavandería.
Pues bien, el primer día llegamos a las cuatro de la tarde y tan sólo pudimos visitar la plaza de la Bastilla y la iglesia de Notre Dame. Además, tuvimos la suerte de disfrutar de un soleado día lo que confería a la gris ciudad un colorido espectacular.
El segundo día estuvimos en algunos de los puntos más interesantes de la ciudad: Torre Eiffel, Museo del Louvre, Arco del Triunfo, Campos Elíseos (confieso que comimos en uno de sus restaurantes. Fue uno de los pocos caprichos del viaje). Ya por la tarde y cansados de andar descubrimos por casualidad la Rue de Grenelle y, evidentemente, nos acercamos hasta el nº 7. Os estaréis preguntando qué hay, ¿verdad? Es el portal donde transcurre la acción del libro ‘La elegancia del erizo’ y que he leído este verano. Tengo que reconocer que me enamoré locamente de él, es precioso.
El tercer y cuarto día nos acercamos hasta Disneyland Paris Resort. Era mi primera vez y, tengo que confesar, que disfruté un montón. Es cómo volver a la infancia. Además, el decorado, la música está muy bien conseguido.

Interrail: Rennes y Monte San Michel

Tras visitar NantesBurdeos pusimos rumbo a Rennes. Es una ciudad de la Bretaña francesa. Es pequeña y acogedora aunque volvimos a sufrir con Atención al Cliente. Pero bueno, eso es otra historia. En esta ciudad, además, tuvimos nuestra primera experiencia con los albergues. Ante todo tened claro que no son un hotel. Confíamos en ellos porque nos parecían más baratos aunque no tengo muy claro que a la larga fuese así.

Lo bueno, además de la limpieza y seguridad, es el ambiente. En un hotel, por norma, no sueles bajar a las zonas comúnes. Tienes acceso wifi gratis a internet (ya os aviso que no lo miré mucho… :-)) y una cocina donde poder prepararte la cena. El desayuno, muy normalito, también es gratis.
Durante nuestra estancia en Rennes tuvimos la ocasión de visitar el Monte Saint Michel. Es increíble visto desde fuera aunque por dentro es algo decepcionante porque está excesivamente explotado económicamente.
Monte Sant Michel (Francia).

Monte Sant Michel (Francia).

Interrail: Burdeos y Nantes

¡Hola de nuevo! Ya he vuelto de mis vacaciones y ésta vez para quedarme. Cómo pudistéis comprobar en el post anterior he estado en Paris. Bueno, en realidad, y, deseosa de vivir una experiencia única e inolvidable, he realizado junto con mi novio el Interrail.
En concreto hemos recorrido varias ciudadades de Francia y puedo decir que, aunque el cansancio ha hecho mella en nosotros, ha sido un viaje de lo más enriquecedor. No sólo hemos tenido la ocasión de descubrir nuevos rincones sino que, además, me ha permitido, al menos a mí, conocer más a fondo a mi pareja y descubrir que es la persona con la que quiero estar el resto de mi vida.
Durante nuestro periplo de nueve días hemos tenido la ocasión de recalar en diferentes ciudades de la geografía francesa donde hemos conocido la cultura y costumbres de nuestro país vecino. Ahora puedo decir, sin temor a equivocarme, que no tenemos nada en común y que, por mucho que lo intenten las autoridades europeas, la Unión Europea sólo tendrá sentido sí se fomenta la convivencia entre los países que la conforman pero respetando su personalidad individual.
No quisiera atosigaros con multitud de fotos. He decidido, por tanto, mostrarlas en varios post. En este primer post os mostraré las fotos que hicimos en Burdeos y Nantes. De Burdeos no tengo muy buenos recuerdos. Es el primer sitio en el que descubrímos, para nuestro asombro, que los franceses no hablan inglés, ni siquiera los empleados de Atención al Cliente de la compañía de ferrocarriles, SCNF. Tenía entendido o, al menos así nos lo hacen ver desde los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales, que los españoles éramos los únicos que teníamos dificultad con este idioma. Quiénes si dominaban varios idiomas eran los indigentes que de vez en cuando nos pedían alguna monedita.
Al margen de este pequeño incidente, he de reconocer que la ciudad es realmente muy bonita. Sin embargo es muy sucia. No es difícil encontrar bolsas de basura abiertas y depositadas en los monumentos más emblemáticos. Además es insegura, al menos, en la zona cercana a la estación de tren y en la parte trasera de la zona centro.
De Nantes tengo un mejor recuerdo si exceptúamos nuestra llegada a la estación y nuestro segundo encontronazo con el personal de Atención al Cliente. En esta ocasión sabían defenderse en español pero no fueron capaces de ubicar nuestro hotel en el mapa. ¿Resultado? Más de una hora de caminata por la ciudad para al final descubrir que estábamos a tan sólo cinco minutos de la estación de tren. 😦 Pero bueno, la ciudad es encantadora, pequeña y acogedora con una gran espacio para los juegos frikis y la fábrica de las galletas Lu.

Burdeos (Francia).

Burdeos (Francia).

Nantes (Francia).

Nantes (Francia).